Ritual del atardecer: del ruido al sosiego
Media hora antes de cenar, apaga pantallas y enciende una vela de lavanda con salvia o madera suave. Observa la llama mientras respiras cuatro por cuatro, sin forzar. La casa baja revoluciones, la conversación se vuelve amable, y el cuerpo entiende que llega descanso. Registra sensaciones en pocas palabras para reconocer cuáles combinaciones te ayudan más, y repítelas sin culpa cuando la semana apriete.